El "rojo" sacó a relucir su gloriosa estirpe copera y conquistó la Sudamericana al cabo de un partido tremendo. Le ganó 3 a 1 a Goiás, resultado que obligó a la definición por penales, y allí prevaleció por 5-3. Brillaron el arquero Navarro y Tuzzio, que anotó el último penal. Matheu, el capitán, recibió el trofeo.